¿De qué se mueren los amores?

Todos los amores comienzan felices, jóvenes, como una noche de verano llena de estrellas. Deseantes, deseosos, todo bocados de fruta madura y salitre. ¿Pero qué es lo que los mata? ¿De qué se mueren los amores? ¿Qué empuja a que aquellos que una vez se juraron la eternidad violen su juramento?

Hay algunos que fallecen de muerte violenta: una infidelidad, un engaño imperdonable —tragedia inesperada. Otros acaban padeciendo de enfermedades crónicas y se emponzoñan en el veneno del desapasionamiento: ¿en qué momento dejaron de gustarle a uno los chistes del otro? ¿Cuándo empezó a disgustarle el ruido que hace al masticar? ¿Cuándo a pensar en su cuerpo como la insoportable realidad en lugar del ideal soñado?

¡Ay, los amores, qué misterio!

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